por loscallejones el Jue Oct 23, 2008 4:17 pm
No me gusta la epidemia desatada en favor de los campos de golf. Pienso que estas instalaciones no traerán riqueza salvo a unos pocos, y a cambio consumen recursos de todos como el agua y la naturaleza que ocupan. La cadena hotelera que lo monta (normalmente extranjera) es la que se lleva fundamentalmente los beneficios. Y, last but not least, hay algo del golf que me repugna: su elitismo (aunque no niego excepciones). Ver en Sotogrande a un jugador que ha gozado de muchas hectáreas de campo para el solito y que ahora se aplica con síntomas de histeria una corriente de aire comprimido a la suela de su zapatilla para quitarse las briznas de hierba antes de entrar en el club es la constatación más elocuente del pijerío afín a este deporte. Y el pijerío señoritil nunca ha traído nada bueno para la gente de esta tierra. Si no, repásese la historia de Andalucía.